Métodos de Tratamiento

Los tumores cerebrales se tratan con cirugía, radioterapia, y quimioterapia. Dependiendo de las necesidades del paciente, se pueden utilizar varios métodos. El paciente puede ser referido a doctores que se especializan en distintos tipos de tratamiento y trabajar en conjunto como equipo. Este equipo médico a menudo incluye un neurocirujano, un médico oncólogo, un radioncólogo, una enfermera, una nutrióloga y una trabajadora social. Puede ser que el paciente también tenga que trabajar con un terapista físico, un terapista ocupacional, y un terapista del lenguaje.

Antes de comenzar el tratamiento, a la mayoría de los pacientes se les dan esteroides, los cuales son medicinas para mejorar la inflamación (edema). Puede ser que también se les de un anticonvulsivo para prevenir o controlar las convulsiones. Si hay hidrocefalea (padecimiento en el que se acumula líquido alrededor del cerebro), el paciente puede necesitar una válvula para drenar el líquido cefalorraquídeo. Una válvula es un tubo largo, delgado, que se coloca en el ventrículo del cerebro y que se pasa por debajo de la piel hacia otra parte del cuerpo, por lo general al abdómen. Funciona como una cañería: saca el exceso de líquido del cerebro y lo absorbe el abdómen. (En algunos casos, el líquido se drena hacia el corazón).

La cirugía es el tratamiento común para la mayoría de los tumores cerebrales. Para extirpar un tumor cerebral, el neurocirujano hace una incisión en el cráneo. Esta operación se llama craneotomía.

De ser posible, el cirujano trata de extirpar todo el tumor. Sin embargo, si el tumor no puede ser extirpado completamente sin dañar tejido vital en el cerebro, el médico quita lo más que se pueda. La extirpación parcial ayuda a mejorar los síntomas reduciendo la presión en el cerebro y reduce el tamaño del tumor que va a ser tratado con radioterapia o quimioterapia.

Algunos tumores no pueden ser extirpados. En tales casos, el médico solamente hace una biopsia. Se extirpa un pedazo pequeño del tumor de manera que un patólogo lo pueda observar bajo el microscopio para determinar el tipo de células que contiene. Esto ayuda al médico a decidir que tratamiento utilizar.

A veces, la biopsia se hace con una aguja. Los doctores utilizan un marco especial en la cabeza (parecido a un halo) y hacen una tomografía computarizada o una resonancia magnética para determinar la ubicación exacta del tumor. El cirujano hace un pequeño orificio en el cráneo y entonces guía la aguja hacia el tumor. (Utilizando esta técnica para hacer la biopsia o para el tratamiento se llama estereotaxis).

La terapia de radiación, (también llamada radioterapia) consiste en utilizar unos rayos de alto poder para dañar a las células cancerosas y detenerlas para que no sigan creciendo. A menudo es utilizada para destruir tejido tumoral que no puede ser quitado con cirugía, o para matar a las células cancerosas que puedan quedar después de la cirugía. La radioterapia se utiliza también cuando no es posible operar.

La radioterapia se puede dar de dos maneras. Radiación externa, que proviene de un aparato grande. Generalmente, los tratamientos de radiación externa se dan durante cinco días cada semana, por varias semanas. Se programa el tratamiento dependiendo del tipo y tamaño del tumor y de la edad del paciente. Dando toda la radiación en un período de tiempo extendido ayuda a proteger el tejido sano en el área del tumor.

La radiación también puede provenir de materiales radioactivos colocados directamente en el tumor (terapia de radiación implantada). Dependiendo del material utilizado, el implante puede ser dejado en el cerebro por un corto período de tiempo o permanentemente. Los implantes pierden un poco de radioactividad cada día. El paciente se queda en el hospital durante varios días, cuando la radiación es más activa.

La radiación externa puede ser dirigida solamente hacia el tumor y al tejido que está cerca, o, con menos frecuencia, hacia todo el cerebro ( a veces la radiación se dirige también hacia la médula espinal). Cuando se trata todo el cerebro, el paciente a menudo recibe una dósis extra de radiación en el área del tumor. Este estímulo puede provenir de la radiación externa o de un implante.

La cirugía estereotáctica es otra forma de tratar tumores cerebrales. El tratamiento se da en una sola sesión; rayos de alta energía son emitidos hacia el tumor desde varios ángulos. De esta manera, la dosis alta de radiación solamente se le da al tumor sin dañar otro tejido. (Este uso de terapia de radiación es conocido a veces como Cirugía con Gamma Knife®).

La quimioterapia es la utilización de medicamentos para destruir las células cancerosas. El médico puede utilizar solamente un medicamento o una combinación, dándolo por lo general por vía oral o con una inyección en un vaso sanguíneo o un músculo. La quimioterapia intratecal consiste en inyectar los fármacos directamente en el líquido cefalorraquídeo.

Por lo general, la quimioterapia se da en ciclos: un período de tratamiento seguido por un período de recuperación, después otro período de tratamiento, y así sucesivamente. A menudo los pacientes no necesitan quedarse en el hospital durante el tratamiento. La mayoría de los medicamentos se pueden dar en el consultorio del médico o en la clínica de pacientes externos de un hospital. Sin embargo, dependiendo de que fármacos se utilicen, de la manera de administrarlos, y del estado de salud en general del paciente, a veces es necesaria una estadía corta en el hospital.